Web de la R.·.L.·.S.·. «Túpac Amaru» Nº 42 Web de la R.·.L.·.S.·. «Túpac Amaru» Nº 42
Fundada en el Vall.·. de Lima el 25 de Setiembre de 1944 e.·.v.·.
Jurisdicción de la Muy Resp.·. Gran Logia del Perú de los AA.·. LL.·. y AA.·. MM.·. - Rito de York

Q.·.H.·. Carlos Prado
Q.·.H.·. Carlos Prado

La Cadena Fraternal



En la parte superior de nuestros Templos está colocada una cadena, que está abierta para simbolizar que cada eslabón es un hermano masón y que allí pueden eslabonarse nuevos Hermanos que vengan a hacer más grande y más fuerte la Cadena Universal.

Esta cadena nunca se rompe y continúa en el mundo profano con los mismos deberes y obligaciones, porque solamente por la unión de nosotros es que perdura la Institución. Sólo se rompe cuando uno de sus miembros pasa a ocupar su Columna en el Oriente Eterno.

De otro lado, en nuestro manual de Aprendiz a la cadena fraternal se le da la denominación de eléctrica, energética, magnética o de unión. Podemos considerar que es el latido unísono de los corazones de los hermanos, que nos reunimos en Logia, sobre el nivel para representar que todos los hombres somos iguales ante el G.·. A.·. D.·. U.·. y nos despedimos después de cada jornada de trabajo, sobre la Escuadra que ha de reglar nuestros actos en el mundo profano donde estamos obligados a regularlos.

Esta "cadena de unión", se pone de manifiesto particularmente, en la clausura de los trabajos en la Logia, y es sin duda, uno de los ritos más significativo e importantes de nuestros trabajos, al estar constituida por todos los miembros del Taller "enlazados" unos con otros alrededor de los tres pilares de la Sabiduría, la Fuerza y la Belleza y del cuadro de la Logia, es decir en el centro mismo del Templo.

Ciertamente, y como se dice en el ritual, esta cadena es el símbolo de la fraternidad masónica, sin embargo podríamos preguntamos en base a qué debe su existencia dicha fraternidad y por qué se manifiesta a través de la cadena de unión, pues sin duda alguna ella expresa otra cosa bien distinta a cualquier tipo de "camaradería" o cosa por el estilo.

Tal vez la respuesta esté en las palabras y gestos que realiza el Venerable Maestro de la Logia momentos antes de formarse dicha cadena: "Hermanos, nada queda ya, sino conforme a una antigua costumbre antigua, guardar y conservar nuestros secretos en lugar seguro y sagrado".

Se refiere al corazón, el lugar más puro y central del ser y en donde éste comunica con su verdadera esencia, donde los "secretos" han de guardarse y cerrarse. Y ya se sabe que el corazón es el tabernáculo del verdadero Templo, aquel que según las Escrituras "no es hecho por mano de hombre", pues nada de individual o particular puede penetrar en él.

Por tanto, esos secretos no son sólo los que se refieren específicamente a los de la Orden masónica y la Logia (y que deben ser salvaguardados de las "miradas indiscretas de los profanos"), sino también, y podríamos decir que ante todo, a la esencia misma de lo que se ha recibido por los símbolos y los ritos, de aquello que verdaderamente se ha comprendido y asimilado en lo más e interno de uno mismo de esa enseñanza, en definitiva, de la efectiva e íntima vinculación que cada ser mantiene con su Principio uno y eterno.

Esto sería, pues, lo que "enlaza" o "une" a los hermanos entre sí, y por esto formamos la cadena de unión, que es la unión con la Unidad del Sí mismo, y con respecto a la cual las individualidades, por las propias limitaciones a las que están sujetas, no cuentan en absoluto.

En relación con esto último, queremos señalar que aquí tenemos un caso del doble sentido de los símbolos, que siempre hay que tener presente para poder comprender sus diversos significados.

Cuando acabamos nuestra jornada de trabajo masónico, la cadena que formamos al cruzar los brazos, pareciera estar cerrada firmemente.

Al estar formada y cerrada la cadena interactuamos como hermanos, hacemos circular energías, y si a ello le sumamos la concentración y el deseo de cada masón por el bienestar general, tendremos los mejores elementos electrónicos naturales que se transformarán en espirituales, convirtiéndonos en agentes de emisión-recepción de mensajes unísonos orientados hacia el destino señalado por el G.·. A.·. D.·. U.·. y de la cual se da testimonio en el salmo CXXXIII.

Pero la cadena masónica continúa siempre "abierta" a todo aquel que quiera sumarse a ella, estando esto perfectamente señalado cuando en un momento de la ceremonia de iniciación al neófito o recipiendario se le recibe precisamente en la cadena de unión.

Esto nos da a entender, entre otras cosas, que la cadena continúa viva y transmitiendo la enseñanza y el Conocimiento, en este caso a través de la cosmogonía expresada por los símbolos y los ritos masónicos, pues tradición significa exactamente transmisión, y ésta ha de continuar perpetuándose para que aquella continúe existiendo y sea una posibilidad siempre presente y actual.

A ello alude expresamente la exhortación final del Venerable Maestro de la Logia cuando al concluir los trabajos nos pide jurar que acabemos con la tiranía. La cadena representa en este caso, la opresión moral, los vicios, las trabas como la superstición y la intolerancia, y nuestra misión como masones es destruirlas.

Finalmente, cuando el V.·. M.·. invoca que la bendición del G.·. A.·. D.·. U.·. que ha iluminado nuestros trabajos continúe brillando en nosotros para que terminemos fuera la obra empezada en el Templo, alude al reto que tenemos los masones en nuestras vidas profanas de seguir trabajando unidos, bajo los principios de libertad, igualdad y fraternidad propugnados en el Taller, como Hermanos guiados por una sola voluntad Superior.


Trabajamos todos los lunes, a las 8:00 p.m., en el Gran Templo de las Logias Fundadoras. Calle Los Halcones 521 - Surquillo.

Vuestra visita nos es muy útil, estimulante y grata.