«Tup tup ¡Amaru!»
Remembranza de cómo nació nuestro grito característico.

HH:. Túpac gozando de una amena reunión, en la cual siempre surgirá nuestro grito característico.
Hace 63 años un grupo de RR.·. y QQ.·.HH.·. provenientes de la R.·.L.·.S.·. Virtud y Unión No 3 tuvo la iniciativa y el generoso entusiasmo de levantar columnas de esta R.·.L.·.S.·. TUPAC AMARU No 42.
Una mirada por aquellos años nos permite advertir que ciertamente fueron años muy activos en el nacimiento de nuevas logias dentro la jurisdicción de la Gran Logia del Perú. Observamos que en el curso de seis años llegaron a levantar columnas seis nuevas logias – incluida la nuestra – como son las RR.·.LL.·.SS.·.:
- Koricancha No 40, en el Vall.·. del Cusco el año 1942
- Pablo de Olavide No 41, en el Vall.·. de Nasca el año 1944
- Tupac Amaru No 42, en el Vall.·. de Lima el año 1944
- José Faustino Sanchez Carrión No 43, en el Vall.·. de Chincha el año 1945
- Estrella de Oriente No 44, en el Vall.·. del Cusco el año 1946
- Alfonso Ugarte No 45, en el Vall.·. de Cañete el año 1947
En sus nombres o epónimos resalta claramente el fuerte sentido de peruanidad y de inspiración en nuestros nobles principios de libertad, igualdad y fraternidad. ; pero además en sus destacadas y notables participaciones dentro de la actividad masónica de nuestro Oriente peruano se hace evidente el trabajo consecuente de cada una de las generaciones que pasaron por dichos talleres.
En ese sabio proceso que tienen nuestras logias, los HH.·. túpac fueron transmitiéndonos de generación en generación cada etapa de nuestra historia; caracterizada, sin duda, por una participación activa y protagónica en la vida de la Gran Logia del Perú. Tal vez para muchos o para todos nosotros el hecho de que tres HH.·. hallan llegado a ocupar la Gran Maestría siendo miembros de nuestro Resp.·. Tall.·., testimonian dicha participación.
Hemos recibido tanta historia, de tantos y tantos HH.·.. Vaya el homenaje permanente para nuestros HH.·. Fundadores y para todos aquellos que les sucedieron en la obra. Nuestro particular recuerdo y evocación hacia aquella generación inmediata que nos ha precedido; de ellos hay pocos que aún nos acompañan, son muchos los que ya se nos adelantaron en el largo camino; pero la historia transmitida sigue estando allí; pareciera que aún seguimos escuchándolos decir con orgullo que esta es la logia de Edmundo Haya, de Heysen y de Waldo con su característica frase “procede”; pareciera que aún nos siguieran narrando sobre aquellas tenidas ordinarias con asistencias de 70 ó más HH.·., pareciera que aún nos siguieran recordando que Túpac tiene dos hijas: Waldo Olivos Torrejon No 134 y Victor Raul Haya de la Torre No 143;, pareciera que aún siguen refiriéndose que tal H.·. es tupac o tal H.·. fue tupac; pareciera que aún los vemos recordar con alegría cómo nació nuestro característico grito “tup tup ¡amaru!”, pareciera que aún siguieran amenizándonos con las innumerables anécdotas de los 42 corazones.
Lo cierto es que acaso a fuerza de repetirlo nuestros generosos maestros buscaron que aprendamos a querer a nuestra Logia Tupac Amaru; pero además con su capacidad para poder sostener una dialéctica sin perder el sentido de fraternidad, nos dieron toda una lección de conducta masónica y una clara alusión a que cualquier interés personal termina donde comienza el interés de la logia y el respeto a su historia.
Sabemos que las instituciones tienen sus ciclos, unos de mayor duración que otros, unas con periodos de auge y/o periodos de depresión mas pronunciados que otros; lo cierto es que en cualquier caso las acciones u omisiones proviene únicamente del hombre.
En nuestro caso, decir que nada ocurrió sería por cierto pretender soslayar un problema, y soslayar un problema sería negarse la oportunidad de superarlo. No hacer un acto de constricción sería no ejercer nuestra facultad de hombres libres, de conversar con nuestra conciencia y de avanzar en esa búsqueda por conocernos a nosotros mismos antes de pretender conocer a los demás.
Dicen que es difícil alcanzar la unidad, que apenas uno siente alcanzarla ésta se va, dicen que la búsqueda de la unidad es en verdad todo un reto, cuando existe en el hombre un tendencia oculta hacia la fragmentación; y entonces debemos reconocer que lo bueno o lo malo no esta en las cosas en sí, lo bueno o lo malo está únicamente en la mente del hombre. Instituciones como nuestras logias son por propia naturaleza buenas, sus nobles principios así lo dictan; lo malo entonces no está en ellas sino en quienes transitamos por ellas. Esto sin duda deberá significar siempre una gran diferencia; y vos V.·.M.·. ya lo habéis manifestado con sabiduría: “las personas sólo estamos de paso, las instituciones quedan”. Y si nuestra conciencia se aletarga y se resiste; será finalmente la historia quien juzgará nuestro paso.
Como todo fenómeno o proceso social, siempre la mejor perspectiva se da con el tiempo. Es probable entonces que la historia vista de aquí a algunos años nos de una mejor perspectiva de los hechos vividos. Nada nos libera entonces, a quienes estamos en el presente, del juicio de esa historia; todo lo que hagamos o dejemos de hacer, cada acción y hasta cada intención, constructiva o destructiva, será visto por aquellos a quienes les toque transitar mas adelante.
Nosotros en todo este tiempo, entre otras cosas, recogemos la importancia que tiene defender la vida de cada logia. Con la misma convicción con que debemos defender el todo debemos defender también las partes; con la misma convicción con que debemos defender siempre la vida y la continuidad de nuestra Gran Logia del Perú, debemos defender siempre la vida y la continuidad de cada una de sus Logias, como si fueran nuestras propias logias, entendiendo que nunca puede estar bien el todo si le falta alguna de sus partes.
Hoy, con la misma emoción, con el mismo ánimo, con el mismo deseo nos hemos reunido para rendir homenaje a nuestra Logia, a sus HH.·. Fundadores y en general a todos aquellos HH.·. que hoy ocupan su Col.·. en el Or.·. Et.·. pero cuyos nombres nos evocan reconocimiento y respeto.
Hoy, somos ciertamente pocos, pero las motivaciones y las emociones siguen siendo las de siempre; y en ese sentido hemos buscado restablecer nuestros trabajos bajo nuestra legitima aspiración de ver viva a nuestra Logia; y tener así hoy la ocasión de celebrar con dignidad un año mas de este Resp.·. Tall.·. que espera de sus hijos no olvidarse nunca de sus juramentos.
Hoy, también deseamos expresar nuestro saludo lleno de respeto, de reconocimiento y de cariño a nuestros RR.·.HH.·.:
- Jesús Rojas Benites quien el próximo 11 de noviembre cumplirá 64 años de vida masónica,
- A Walter Albán Orbegoso que el 11 de febrero cumplirá 44 años en la orden y es a la fecha el iniciado en tupac más antiguo,
- A Cornelio Kong Requena Collantes que el 14 de octubre cumplirá 43 años de iniciado en túpac y
- A Pedro Montesinos Ramírez que el próximo 20 de febrero cumplirá 35 años de iniciado en túpac.
Todos ellos son RR.·.HH.·. de aquella generación precedente que aún continúan con nosotros. Gracias por toda la historia que nos habéis transmitido y por esa gran lección de cariño a la orden y a nuestra logia en particular.
Finalmente entonces, quisiéramos hacer énfasis en la necesidad de trabajar siempre por la búsqueda de un equilibrio entre las formas y el fondo. Entender un símbolo es importante, saber lo que significa un símbolo es importante, interpretarlos sin duda es importante; pero todo esto se hace realmente trascendente cuando cada uno de nuestros pensamientos y de nuestras acciones hacen honor a cada símbolo.
RR.·. Y QQ.·.HH.·. Tupac, en este Sexagésimo tercer aniversario de nuestra querida Logia Túpac Amaru No 42, os exhorto a trabajar por ella para darle siempre el sitial que se merece y concluyo compartiendo con todos vosotros la siguiente expresión de Albert Einstein cuando nos dice:
“Cien veces todos los días me recuerdo a mi mismo que mi vida interior y exterior, depende de los trabajos de otros hombres, vivos y muertos; y que yo debo esforzarme a fin de dar en la misma medida en que he recibido”
Muchas gracias,
GALO MONCADA MAU
Lima, 24 de setiembre de 2007
(Discurso de Orden pronunciado con ocasión del LXIII Aniversario del Taller).
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